“Han abusado de mi Presencia en la Eucaristía y en mi Evangelio.”
“Hija mía, vela conmigo en esta hora oscura y terrible. Te ruego que me sigas en mi camino doloroso. Tráeme almas. Estoy en busca de almas. Ora mucho. Las almas que me atacan están trabajando mucho en este momento con el fin de abolir el Santo Sacrificio de la Misa.
Han abusado de mi Presencia en la Eucaristía y en mi Evangelio. Satanás ha encadenado sus almas. Ora y dame refugio. Qué más ¡podría haber sufrido por la humanidad! Une tus oraciones a mis grandes dolores. Mantenme en silencio. No me dejes solo. Escucha mis palabras. Mi Divina Misericordia será seguida por la Justicia Divina.”
“Te bendigo.”