“Los espíritus impuros se han apoderado de tres partes de la humanidad. Como la Palabra de Dios ha sido abandonada, el diablo ha tomado posesión de las almas que han abandonado los caminos del Creador.”
“Estas son las grandes advertencias obtenidas de mi Divina Misericordia. A través de la angustia de mi Corazón, porque quiero salvar a la humanidad. No quiero que nadie sea condenado. Ora mucho por las almas. Con gran fe únete en todos los sacrificios, oraciones y misas que ofrecidas. Tendrás tiempo para orar por las almas perdidas y convertirlas en silencio.
Me compadezco de la humanidad. Es horrible caer en las manos del Dios Viviente. Debido al mal de la humanidad, los espíritus impuros se han apoderado de tres partes de la humanidad. Como la palabra de Dios ha sido abandonada, el diablo ha tomado posesión de las almas que han abandonado el camino del creador.
Hija mía, debes expiar a esta humanidad sin Dios.
Me abandono en tu corazón. Tienes que vivir momentos de deserción. Con tu humildad debes traer almas a mi Corazón. No te asustes. Si la humanidad reza mucho y regresa a Mí, entonces el castigo podría evitarse. ¡Qué más podría haber sufrido por ellos!
He dado mensajes y advertencias, pero todavía no escuchan. Satanás tratará de distraer mi trabajo en ti. Por ellos tendrás que luchar y sufrir, pero no desesperarte, ofrécelo las almas justas tienen que sufrir mientras todavía están en esta tierra.
“Te bendigo.”
11.00 a.m., 28 de octubre de 1987