“Agonizo por mi Iglesia.”
“Hija mía, estoy sangrando por el dolor y mi Corazón es rasgado en pedazos por esta pecaminosa humanidad. En primera fila los míos... Casi toda la humanidad me abusa e insulta en la prisión de mi tabernáculo donde habito por el gran amor de humanidad. He estado en desolación durante mucho tiempo. Advierto a la humanidad. Estoy en búsqueda de almas.
Ora mucho y tráeme almas – aquellas que no me quieren, los que me buscan, almas consagradas que no escuchan ni obedecen a mi criado Juan Pablo II. Agonizo por mi Iglesia.”
“Te bendigo.”