“Tengo hambre de almas. Vengo a ellas con alegría, abriendo mi Manos para abrazarlas.”
“Hija mía, ora y pasa estas oscuras y terribles horas conmigo. Participa en mis anteriores Dolores. No temas. Te hare compartir mi Amargura. Ora mucho e implora misericordia para las almas. Qué dolor para mí que en el Sacramento de mi Amor los míos... me hieren amargamente. Ofrece todo lo que haces por ellas. Dame descanso en tu corazón. Si las almas conocieran el exceso de mi Amor, no lo ignorarían. Para ello las busco. Sufre con aflicción.
Mi amor por la humanidad es tan grande que estoy consumido por el deseo para ayudar a todos, pero veo muchos perdidos. Muchas necesitan a alguien para obtener la gracia. Tengo hambre de almas. Vengo a ellas con gozo abriendo mis manos para abrazarlas.
Mi Corazón está lleno de dolor al ver al mundo corriendo de cabeza a la ruina. Estoy consumido por el deseo de perdonar. Entiende mi Aflicción. Ven cerca y consuélame, repara y obtenga obtén misericordia para muchas almas.
En el Sacramento de mi Amor soy abusado, insultado y abandonado. Ellos buscan mi muerte. ¿Por qué los míos me hacen esto? ¿Qué más podría haber sufrido por ellos? Cuando los llamé muchos de ellos respondieron, pero ahora me pisotean y me ridiculizan, frustrando la imagen de mi Amor en ellos. Dame descanso. Muchas almas son conducidas a la perdición. Las amo con un amor ilimitado.
Como estoy expuesto, derramaré mi infinita misericordia en las almas humanas. Yo daré a conocer que la medida de mi Amor y gran misericordia por las almas caídas son ilimitadas. Siempre estoy aquí esperando con amor ilimitado para perdonarlas.
En la prisión de mi tabernáculo paso días y noches añorando que las almas vuelvan a mi redil. En el tabernáculo son los que me llaman Señor, que abusan y me tratan... Estoy en un estado de ignominia. Guárdame delante de ti. Estoy agonizando por las almas.
Los míos... me causan un dolor intenso. Reza mucho y encierra almas en tu corazón. Grande es la frialdad de las almas. No temas por lo que sientas. Comparto la angustia porque vengo a consolar.
Las almas me hieren grandemente. Ora y expía.”
“Doy Mi bendición.”