“Quiero que la humanidad se arrepienta”.
“Hija mía, vela conmigo. Quiero que me acompañes. Quiero que la humanidad conozca la gravedad del estado del mundo y entienda la inexorable Justicia de Dios. Yo quiero que la humanidad se arrepienta, de lo contrario echaré a innumerables almas en el fuego eterno junto con satanás que les sugiere que mi Padre Eterno no existe.
En el Sacramento del Amor siempre soy atacado por todos lados. Derramo lágrimas sobre la humanidad; como un mendigo, pido consuelo para el mal que está siendo provocado a mi presencia.
Dirigido por ... la humanidad está corriendo hacia el precipicio de la perdición. Ora mucho. Eleva las almas a Mí. Mi deseo es que la humanidad sea salvada. Estoy muy dolido por mi propio ... Como traidores traicionan a mi Presencia y arrastran a las almas hasta la perdición”.
“Te bendigo”.
13 de diciembre de 1987