“Ayúdame en el proyecto del Amor. Yo estoy en busqueda del Amor. Amo a las Almas. Estoy buscando una respuesta. Mírame en mi Sacramento de mi amor. ¿Dónde encontraré alivio para mis dolores?”
“Hija mía, ora, pasa estas horas oscuras conmigo. Dame tu compañía en la Santa Cena de mi Amor.
Muchos me me buscan y cuando los visito en la Sagrada Comunión, pocos rezan. Ayúdame en el proyecto del Amor. Yo estoy en búsqueda del amor. Yo amo a las almas. Estoy buscando una respuesta. Mírame en mi Sacramento de mi Amor. ¿Dónde encontraré alivio para mis dolores?
Vengo aquí buscando sombra y consuelo para olvidarme de todos los dolores que recibo de la humanidad, especialmente de la mía... póstrate en tierra y adora mi Divino Sacramento para consolarme. Te dejo pasar estas horas unida con mis sentimientos. Yo quiero perdonar almas y, sin embargo, sólo buscan ofenderme.
Mi gran amor por la humanidad me mantiene día y noche prisionero en mi tabernáculo. Vivo en medio de pecadores para que yo sea su vida y a cambio me abandonan. Ahora los estoy llamando de nuevo a mi redil.
Asegúrales que no les reprocharé si se arrepienten. No les enrostraré sus pecados, pero yo los lavaré en mi Sangre que derramé por ellos. No necesitan tener miedo porque el poder del maligno no es mayor que el mío. Mi corazón está lleno de amor y misericordia.
Mi gran dolor es el que recibo de los míos... En el Sacramento de mi Amor sólo recibo abusos e insultos. Estoy en el medio de atrocidades y tratos infames, solo, y con gran dolor. Estoy agonizando por las almas que tanto amo. Me permito ser tratado de esta manera con el fin de salvar almas. Reza mucho y guarda almas en tu corazón. Contémplame en mis penas. Tengo sed para las almas. Dame almas. En tus oraciones, guarda este precioso tesoro y ora por más almas. Deseo todas las almas para mí. Yo las amo. Son momentos graves. Anhelo por ellos, antes de que sea demasiado tarde.”
“Doy mi bendición.”