“Mi alegría es perdonar.”
“Hija mía, escúchame. Vengo a buscar refugio. Guárdame en luz y silencio. Ora mucho y guarda a la humanidad en tu corazón. Yo necesito oraciones para reparar y apaciguar la ira de mi Padre Eterno. La humanidad con su comportamiento diabólico atrae sobre sí castigos y azotes.
Mi misericordia es grande si se arrepienten. ¡Qué pena! ¡Almas que son consagradas a Mí siguen traicionándome! En el Sacramento de mi Amor estoy tan solo. Escucha mi Voz. Con lágrimas en mi Corazón llamo. Mi alegría es perdonar.
Los cristianos deben renunciar a los pecados. Las almas deben contribuir a mi apelación. En el Sacramento de mi Amor estoy tan abusado y profanado. Los míos... ofréceme el santo Sacrificio de la misa, muchos no creen en mi cuerpo místico. Su deshonestidad es diabólica.”
“Ora mucho y dame compañía. Qué tremendo sufrimiento para mí. Tengo sed y anhelo por almas.”