“He venido a llamar la atención a la humanidad de sus maneras pecaminosas...”
“Hija mía, ora y expía por esta humanidad pecadora que me ha negado y abusado. Ora por las muchas almas perdidas y muchas son de mis propios consagrados. El diablo los está usando para abolir el sacrificio de la Santa Misa. Una anarquía se desatará. El tiempo se acerca cuando hablaré con voz de juez Todavía estoy en la época de mi Divina Misericordia. He llegado para advertir a la humanidad de sus maneras pecaminosas. Los amo a todos. Yo no quisiera que alguien fuera condenado por sus propias faltas. Nadie se va al infierno sin su propio consentimiento. ¡Con lágrimas de sangre les pido que se arrepientan y regresen a mi Corazón... antes de que sea demasiado tarde! ¡Ay de los que no quieren creer!
He dado muchos mensajes a través de muchas almas. Estoy siendo abusado y escupido por los míos... Qué dolor en mi corazón mientras me quedo día y noche con amor llamando a todos a arrepentirse. No voy a detener la Justicia de mi Padre Eterno si los hombres no regresan. Satanás ha puesto en sus mentes de que Dios no existe. ¡Ay de ellos! Gran castigo caerá a la humanidad. Todos ellos han permanecido obstinados. Es terrible caer en manos de Dios.
El..., el lugar más favorecido, es donde el Lucifer Rojo está gobernando... se ha convertido en el centro del mal. Él... está rodeado de personas peligrosas que dicen ser mis seguidores, sin embargo, son mis opresores.
Ora mucho por... quien es fiel a mí. Yo me encargaré de él. Nadie escapará de la Justicia de mi Padre Eterno. Ya no podemos estar en la tierra de la “desconfianza”. Han atacado los poderes de mi Padre Eterno.
“Hija mía, ora y haz que los demás oren. Tengo que insistir con esto a ellos, que el rebaño está a punto de ser dispersado; el tiempo en que ningún hombre será escuchado está llegando. Mi Padre Eterno usará la humanidad malvada para castigar a la humanidad pecaminosa. ¡Esta humanidad es peor que la de Nínive! Nunca el mundo ha necesitado oraciones como en la actualidad. Desde mi tabernáculo sólo estoy recibiendo abusos, ingratitudes y muchos ultrajes. Mi gran dolor es ver que estos vienen de mi propia gente... Todavía, les concedo tiempo para volver, pero si no escuchan mis advertencias, ¡entonces será demasiado tarde! Dicen estar predicándome a mí, pero todos están en mi contra dirigidos por el Lucifer Rojo.”
“Te bendigo.”
1 de noviembre de 1987