“Lo que es corrupto caerá y nunca más se levantará.”
“Hija mía, reza mucho. Te escucho. La humanidad no sabe cómo regresar a Dios por medio de la rectificación de sus caminos. Ora por sus caminos. Ora por la Iglesia. Llegará el momento de grandes pruebas. (Cardenales) se opondrán a (cardenales), (obispos) contra (obispos). Satanás caminará en medio de sus filas como ávidos lobos. ¡Habrá cambios... lo que es corrupto caerá y nunca se levantará!”
“Te bendigo.”
3.30 a.m., 24 de septiembre de 1987