“Yo he morado en el tabernáculo durante siglos, esperando y añorando por almas.”
“Hija mía, ora mucho y mira conmigo en esta hora terrible. No me dejes solo. Mantenme en silencio. No te canses de orar. Tráeme almas. Necesito que hagas reparación. Las almas que tanto amo no entienden en qué medida. Ora más. Eres una víctima en el Sacramento de mi Amor. Yo he morado en los tabernáculos durante siglos esperando y añorando por almas. Necesito cada alma como si fuera la única en la tierra. Ora mucho. No pierdas nada de este precioso tiempo. He dado todo de Mí mismo a la humanidad. Mi alegría es perdonar.
Con el corazón angustiado pido oraciones. Qué dolor, las almas están cayendo en perdición a cada y todo momento. No quiero que nadie perezca. El tiempo se acerca. Mi Divina Misericordia es seguida por Justicia Divina.”
“Te bendigo.”