“El mundo está en una cadena de escándalos; es un pantano de fuego.”
“Hija mía, escucha lo que te digo. Es por mi mensaje que complace a mi Padre Eterno salvar el mundo en los momentos graves. He venido a buscar y a salvar a mis ovejas perdidas a través de mi mensaje. El mundo es una cadena de escándalos; es un pantano de fuego. Están a merced de las pruebas más severas de la Justicia Divina. Desde hace mucho tiempo, he advertido a la humanidad de muchas maneras.
Mi gran dolor es que continúan en el camino de la perdición. Mi corazón está lleno de misericordia. La humanidad debe hacer penitencia. Yo he recibido y todavía recibo muchas maldiciones, blasfemias contra mi presencia en el Sacramento de mi Amor... los consagrados abusan de mí y están trabajando duro para abolir mi presencia. Tú eres un instrumento en mis manos. Te uso porque te he elegido a ti. Escúchame y te guiaré.”
“Te bendigo.”
2.30 a.m., 4 de diciembre de 1987