“No tengas miedo.”
“Hija mía, escúchame. Tú debes poner en práctica lo que te he dicho. Hazlo por amor a mi Padre Eterno. Estamos en el fin. El tiempo está cosechando lo que ha sembrado. Yo te lidero y te dirijo. Escucha mi voz. Consúmate en Mí. Te ordeno, toma acción contra el mal y la enfermedad. Quiero que me obedezcas completamente. Debes aceptar sobre todo lo que podría humillarte. No tengas miedo. Tengo derecho absoluto sobre ti.”
“Te bendigo.”