“Mi Amor por las almas es como el fuego que sufre cuando su llama consumidora está disminuída.”
“Hija mía, ora conmigo. Ayúdame. Ayuda a las almas, ora lo mejor que puedas. Pasa estas horas oscuras para las almas y mi consuelo.
Deseo el consuelo, quiero guiarte. Camina en oración y busca almas para Mí. Tengo sed y hambre de almas. Mi amor por las almas es como el fuego que sufre cuando su llama consumidora está dismuida. Mi deseo es que toda la humanidad sea salvada. No tengas miedo.
Nada en ti se me escapa. Ora mucho. El tiempo es poco para salvar almas. En el Sacramento de mi Amor vivo en medio de pecadores, para perdonarlos y curarlos. A cambio, en el primer plano, mi muy amados me abandonan, abusan y desprecian.
Día y noche estoy velando por todos ustedes en el tabernáculo. Sufro por las muchas almas que siempre me dejan solo en mi tabernáculo y muchos no me reciben en mi presencia real. No me dejes solo. Consuélame y tráeme almas en tus oraciones. Ora y apacigua la ira de mi Padre Eterno.
No temas. Eres una víctima. Mantén tu corazón en este deseo de verme amado.
La ingratitud de los mios... que me mantienen en este estado doloroso. Muchas almas están eternamente perdidas. Te comparto mis penas para que consueles mi Corazón y me traigas almas. Las almas que tanto amo no entienden. Deseo fervientemente que las almas conozcan mi amor.
Vengo aquí a buscar sombra y consuelo. Presta atención a mis palabras y escucha a mi siervo. Necesito tu obediencia. Te guio a través de él. Es lo que quiero. Implora misericordia para las almas.”
“Doy mi bendición.”