“Mi mano izquierda apunta a una advertencia y mi mano derecha a un milagro.”
“Hija mía, escúchame. Vengo aquí a buscar refugio. Ora mucho y guarda las almas en tu corazón. Ora mucho por los escándalos del mundo. Mi mano izquierda apunta a una advertencia y mi mano derecha a un milagro. Te ruego que hagas penitencia por las almas de la humanidad. No tengo nada más precioso que eso.
Lo hago saber a las almas. Doy muchas comunicaciones para que mis mensajes y los de mi Santa Madre derroten la resistencia de la humanidad a las repetidas llamadas.”
“Te bendigo.”