“Italia, la nación favorecida por Dios! Todas sus regiones tienen el sello comunista. Amo a la humanidad y quiero que se arrepienta. De lo contrario, arrojará innumerables almas al fuego eterno junto con Satanás que les sugiere que Dios no existe. Mi Padre Eterno ha sido atacado en todos sus poderes.”
“Hija mía, escucha lo que debo decirte. Quiero que me acompañes. Debes hacer la restitución y estar conmigo. Quiero que la humanidad conozca la seriedad del estado del mundo y entienda la inexorable Justicia de mi Padre Eterno. Amo a la humanidad y quiero que se arrepienta.
De lo contrario, arrojará innumerables almas al fuego eterno junto con Satanás que les sugiere que Dios no existe. Mi Padre Eterno ha sido atacado en todos sus poderes. El momento se acerca cuando ya no pediré nada más, más bien, ¡lo tomaré todo con toda la fuerza de Dios!
¡Italia, la nación favorecida por Dios! Todas sus regiones tienen el sello comunista. Ella traiciona mi Corazón y arrastra almas hasta la perdición y persigue ciegamente a mis hijos que quieren seguirme.
Hija mía, no tengas miedo y no escondas lo que te digo. Ya no puedo contener mi mano. Mi Padre Eterno ha repetido muchas veces que muchas naciones desaparecerán de la faz de la tierra. Las naciones sin Dios serán el flagelo elegido para castigar a la humanidad irrespetuosa y sin escrúpulos. El comunismo se regocijará por un tiempo debido a los sin Dios. Muchos perecerán.
La masonería está en las iglesias... sus corazones innobles me ofenden a mí y a mi Padre. Brigadas rojas que se infiltran en el gobierno son cómplices de la violencia. El diablo los dirige a la perdición. Reza mucho. Es urgente que los hombres tomen conciencia de esta terrible realidad. No quiero que nadie perezca en fuego eterno. Con lágrimas en mi Corazón, invito a todos a orar y hacer que los demás oren”.
“Hija mía, reza sin perder el tiempo. Te bendigo.”
3.00 a.m., 11 de octubre de 1987