“Muchas veces me empujan y me dejan caer al suelo indefenso.”
“Hija mía, tengo sed de almas. Soy infinita Misericordia. No me dejes en soledad. Mira mi cuerpo adormecido y herido por causa de las almas que amo tanto. Día y noche espero para que las almas me visiten en mi prisión. Hay muchas veces en las que me empujan y me dejan caer al suelo indefenso. Te imploro que calmes mi sed. Agonizo por lo que hay en las almas que amo.”
“Te bendigo.”