“Estoy atravesado por sacrilegios de todo tipo.”
“Hija mía, escúchame. Ora más y haz caso a mis palabras. Vengo aquí a buscar refugio. Mi Divino Sacramento es profanado, abusado y blasfemado tanto. Derramo lágrimas de sangre por toda esta corrupción y casi toda la humanidad es destruida por el diablo. Ora mucho. Necesito que escuchen y sepan que es la humanidad que trae sobre sí castigos, hambre, guerra, y la amenaza de la Justicia Divina.
El mundo se está destruyendo a sí mismo. Estoy atravesado por sacrilegios de todo tipo. Los sacerdotes y muchos de los consagrados a Mí no creen en mi apelación afligida. Vierto lágrimas de sangre sobre la humanidad. Vengo para rogar por las almas. La mayoría están precipitándose a la perdición. Ora mucho. Tengo sed. Tráeme almas.
No quiero que nadie perezca. Está a mi disposición. Pasa estas oscuras y terribles horas conmigo...
El tiempo es corto para salvar almas. Cuando se pierde una sola alma está eternamente perdida. Por medio de mi presencia en el Santísimo Sacramento habrá reparación cada vez que me visites. Quiero que la humanidad se arrepienta de lo contrario echará innumerables almas a la perdición. El tiempo se acerca y la eternidad es mía.”
“Te bendigo.”