“La esperanza obtiene innumerables gracias para uno mismo y para las almas.”
“Hija mía, ora mucho. Vela y expía. Escúchame y escribe.
Comprende el dolor que recibo en el Sacramentos de mi Amor. Los míos me niegan. El mundo se rebela contra Mí y tantas almas me desprecian.
Hablo con mi amado siervo y le aseguro que la gracia acompañará mis palabras continuamente mientras él les habla y la verdad triunfará. Estoy agonizando por las almas. Qué dolor ver los míos... Me tratan como alguien muy distante de ellos. No quieren entender mis sentimientos.
Ora mucho y expía. La esperanza obtiene innumerables gracias para uno mismo y las almas. Deseo que esto sea entendido para que mi misericordia pueda ser revelada a las pobres almas que se han extraviado y van camino a la perdición.
Quiero que sepan cuánto las anhelo. Estoy llamando almas antes de que sea demasiado tarde. Quiero que las almas sean salvadas. Es mi voluntad reinar en las almas a través de la reparación que pido (hecha por muchos y a través de las pequeñas hostias).
A través de las pequeñas hostias mis palabras serán conocidas por muchos y ellas serán imprimidas y leídas y concederé gracias especiales, que a través de las almas pueden ser transformadas. Déjame sumergir tu alma en mi amargura. Necesito que te vistas de las heridas que son causadas por los míos... Hazlo por Mí a través de tus oraciones. No tengas miedo.
Dame libertad para compartir mis sentimientos. En el Sacramento de mi Amor siento un gran dolor. Lo míos... están trabajando duro para abandonar el Santo Sacrificio de la Misa. Ora mucho. Enclaustra las Almas en tu corazón. Sigue mis palabras mi amado siervo y presta atención. Como él me levante, derramaré mi infinita misericordia en las almas humanas.”
“Doy Mi bendición.”