“Las naciones sin Dios serán el flagelo para castigar a la humanidad.”
“Hija mía, escucha bien lo que te digo. No te preocupes. Te he elegido para que seas un instrumento.
¿No te das cuenta? ¿No quieres escucharme? Escribe lo que te digo y pásalo.
Las naciones sin Dios serán el flagelo para castigar a la humanidad. La humanidad debe convertirse por medio de la oración y mis Sacramentos Divinos, Santas Misas de expiación, confesiones y rosarios. Hay muchas ofensas y demasiados masones.”
“Te amo y te bendigo.”
27 de septiembre de 1987.