“Yo no tengo donde reclinar mi cabeza.”
“Escucha atentamente y escribe todo. Ora y sostén a la humanidad en tu corazón. La justicia de mi Padre Eterno será inexorable. Estoy en busca de almas para exhortar almas. Tengo sed de las almas de la humanidad. El mundo está desolado debido a los males inicuos con exagerada libertad y sin escrúpulos. El diablo instiga almas, no creen. ¡Qué dolor para Mí!
Vierto mis lágrimas de sangre sobre la ignominia de la humanidad. En el Sacramento de mi Amor soy profanado, negado y muy blasfemado. Yo no tengo donde reclinar mi Cabeza. Te digo que ores mucho y que hagas penitencia.”
“Te bendigo.”