“Mi gran dolor es recibir abuso y condena de los míos... que han decidido trabajar duro con el fin de abolir el Santo Sacrificio de la Misa.”
“Hija mía, pasa estas horas conmigo. Estas son mis difíciles horas de oscuridad. Deseo que tú hagas reparación de los dolores que recibo en el Sacramento de mi Amor. Implora misericordia por los pecadores. Es la hora de Satanás. Abandónate en mi corazón y haz lo que te pido.
Mi gran dolor es recibir abuso y condena de... Quiénes han decidido trabajar duro con el fin de abolir el Santo Sacrificio de Misa. Estoy tan ridiculizado en el Sacramento de mi Amor. En la Santa hora les pido que mediten sobre este dolor que recibo por las noches de acuerdo a mi deseo.
Te hablo entre lágrimas porque la humanidad dirigida por... están en camino a la perdición. Sufrí todo el dolor por la humanidad. ¿Qué más podría haber sufrido? Ora mucho. No pierdas ninguno de estos preciosos momentos. Encierra a la humanidad en tu corazón. No me dejes solo. Necesito tu compañía. Quiero tu completa obediencia. Esto es lo que quiero de ti.”
“Te bendigo”.
2.15 a.m., 3 de enero de 1988