“Me mantengo despierto día y noche en el Sacramento de Mi Amor. Tanto me han olvidado y me han azotado. Más que nunca continúan insultándome y abusando de Mí. Su ingratitud duele mucho Mi Corazón. Sigo tan solo y afligido en los tabernáculos. Sigo mirando a Mis destructores.”
“Hija mía, ora y expía. Vela conmigo en estas horas oscuras. Quiero salvar a la humanidad. Me duele ver que muchas almas se acercan a la condenación. Bienaventurados los que escuchan mi palabra y se preparan. La ira de mi Padre Eterno es desbordante. El mundo ha perdido el sentido común.
Me estoy inclinando sobre la humanidad. Los llamo a todos a transformar sus corazones. A la luz de mi verdad los míos... perforan mi corazón con espadas. Todavía les concedo tiempo para enmendar. Es terrible caer en las manos de mi Padre Eterno, estos son tiempos de desbordante violencia. El cáliz está lleno.
Los míos... están trabajando duro para abolir el Santo Sacrificio de la Misa… Satanás quiere la victoria completa y la traición contra mis hijos. La masonería se lanza contra el trato por las almas. Me mantengo día y noche despierto en el Sacramento de mi Amor. Muchos me han olvidado y me han azotado. Más que nunca siguen insultándome y abusándome.
Su ingratitud le duele mucho a mi Corazón. Me quedo tan solo y afligido en mis tabernáculos. Sigo mirando a mis destructores. Ora mucho e implora misericordia para los pecadores. Con amor y misericordia los estoy llamando a todos a arrepentirse y volver a mi redil.”
“Te bendigo.”
17 de enero de 1988