“La oración es la llave que abre cada puerta.”
“Hija mía, ora, mantente despierta y en la luz. Quiero que aprendas a ser generosa. No tengas miedo a los sufrimientos. Pasarán, pero el mérito es eterno. No me pierdas de vista. Ora para que las almas puedan aprender, aceptar y despreciar los placeres de este mundo para adquirir los que son eternos. Deseo y anhelo por la entrada en muchas almas perdidas.
Ora y no te canses ni temas a ser insistente porque la oración es la llave que abre cada puerta. Ora ahora para que puedas ver mis sufrimientos por almas que tanto amo. Piérdete siempre en mí por la causa de las almas. Mi Divino Sacramento está aquí todos los días y todas las noches lleno de ternura, esperando y anhelando por almas.
¡Qué dolor ver almas en el camino hacia la perdición! Muchos creen en mí, pero pocos creen en mi Amor. Hay muy pocas que confían en mi Misericordia. Quiero reinar sobre las almas. Dirijo mi Apelación a todos. Los míos me persiguen en el Sacramento de mi Amor. Ellos me han herido y aún continúan haciéndolo. Han despreciado mis Gracias continuamente. Me dejan solo en las Iglesias vacías. Dirigido por el diablo trabajan duro para abolir el Santo Sacrificio de la Misa. Mi corazón se consuela en perdonar. No tengo muchas ganas, ni mucha alegría, sólo cuando puedo perdonar un alma. Ora mucho e implora misericordia para las almas. Quiero que cumplas mis planes por la docilidad con que te permites que te maneje. No me dejes solo. Muchas almas no piensan en mis Sentimientos. Quiero que sepan cuanto los amo. Celebran y asisten al Santo Sacrificio de la Misa por su propio interés. Ora mucho. Implora misericordia por ellas. Guárdalos en tu corazón.”
“Doy Mi bendición.”