“Como un mendigo pido reparación y consuelo.”
“Hija mía, no te canses de orar. En mi Presencia siempre me atacan por todos lados. Yo vierto mis lágrimas sobre la humanidad. Como un mendigo pido reparación y consuelo. Quiero ver a la humanidad arrepentirse, de lo contrario las almas inocentes irán a la perdición. El tiempo se acaba para salvar almas.
Por el bien de las almas eleva tu espíritu en las oraciones. Esto es tiempo para la Divina Misericordia. Muchos no me escuchan porque no creen en mi realidad. Me duelen más las almas consagradas a Mí que me traicionan. Ora mucho para apaciguar la ira de mi Padre Eterno.”
“Doy mi bendición.”