“Siempre estoy contigo en todos los tabernáculos del mundo.”
“Hija mía, escúchame. Ora y expía. Yo necesito que cures mis heridas. Siempre estoy contigo en todos los tabernáculos del mundo. Escucha bien y escucha lo que te digo. Yo te ordeno, incluso a pesar de tu aflicción que ores más en esta hora secreta. En el Sacramento de mi Amor mi deseo es que me escondas en tu corazón. No tengas miedo porque eres una víctima. Te aconsejo para que ores por las almas.”
“Te bendigo”.